unos 80 cm
Baja
Protege el agua y alarga la temporada de baño, pero dentro no se puede estar. El configurador se lo dice al elegirla.
Configurador 3D · Cubiertas de piscina
Tus clientes ponen el largo y el ancho de su piscina, pasan de la cubierta baja a la alta y ven lo que cuesta montada, con tu tarifa.
Mueve el largo y el ancho del agua, elige carril o ruedas y pulsa «Abrir» para ver cómo se meten unos módulos en otros.
Los productos y los precios de la demostración son de ejemplo. No publicamos proyectos de clientes.
Quien pregunta por una cubierta casi nunca sabe si la quiere baja o alta, ni lo que cambia el precio de una a otra. Le explicas para qué sirve cada altura, le pides el largo y el ancho del agua, le preguntas si quiere carril y preparas un presupuesto sin saber todavía si el precio le encaja.
En tu web, el cliente pone las medidas de su piscina, cambia la altura y ve su piscina cubierta con cada una, con el precio montado al lado. Pulsa «Abrir» y ve cómo los módulos se meten unos en otros hasta quedar recogidos al fondo.
Cuando te pide presupuesto ya ha elegido la altura, los colores y si va sobre carril o sobre ruedas. Lo que te queda es medir la terraza y comprobar que hay sitio alrededor del agua.
La altura es lo que más mueve el precio, porque la estructura se cobra por metro cuadrado según lo alta que sea. En la demostración hay tres, y al cambiar de una a otra el cliente ve lo que puede hacer dentro:
unos 80 cm
Protege el agua y alarga la temporada de baño, pero dentro no se puede estar. El configurador se lo dice al elegirla.
1,50 m
Se puede nadar dentro y estar agachado en el borde.
2,35 m
Se está de pie dentro. El configurador le avisa de que algunos ayuntamientos piden licencia para las altas y de que conviene preguntarlo antes.
Con el largo de la piscina, el configurador saca cuántos módulos lleva la cubierta y le dice al cliente cuánta agua queda descubierta con todos recogidos al fondo. En una piscina de 8 × 4 m salen cuatro módulos, y recogidos dejan libres unos 5,90 m de agua. Es de lo primero que te preguntan, y lo tiene contestado en su pantalla.
También elige si la cubierta corre sobre carril o sobre ruedas. Con ruedas no hay carril que pisar, pero el configurador le recuerda que la terraza tiene que estar a nivel en todo el recorrido. Y si la piscina pasa de 5,20 m de ancho, le explica que los arcos llevan refuerzo.
A la estructura se le suma el color del perfil. El policarbonato va por metro cuadrado de superficie, los módulos por unidad, el carril por metro y el montaje con una parte fija y otra por metro de largo.
En tu configurador van los modelos que fabricas, con tus colores de perfil y de policarbonato. Cuando cambien tus precios, nos los pasas y los cambiamos nosotros.
Con el nombre y el teléfono del cliente te llegan las medidas de su piscina, la cubierta que ha configurado con sus colores, las partidas con su importe y una imagen de la piscina cubierta.
Si la piscina tiene algo especial, como una escalera de obra que sobresale, lo puede escribir en el comentario de la petición y lo lees antes de ir.
Con «Ver en tu casa», la cámara del móvil coloca la cubierta a tamaño real sobre su piscina. Así ve cuánto se levanta del suelo una alta o lo poco que asoma una baja antes de decidir. Si está en el ordenador, escanea el código QR y sigue en el móvil.
Solo montamos el configurador en webs que hacemos nosotros. La tuya la hacemos a medida, con tu dominio, tu marca y fotos de tus cubiertas montadas, y preparada para que te encuentre en Google quien busca cubrir su piscina.
Para empezar nos pasas tu tarifa como la tengas y te mandamos un presupuesto cerrado por escrito. Antes de publicar comprobamos contigo varias piscinas que ya hayas presupuestado. Después, el alojamiento, el mantenimiento y los cambios pequeños van en la cuota mensual, y si quieres anuncios en Google, también los llevamos.
Repasamos tus modelos y tus alturas en una videollamada corta y, con lo que hablemos, te preparamos el presupuesto cerrado de tu web.
ContactarEl configurador en otros sectores
Quince minutos por teléfono o videollamada. Miramos tu web, tu ficha de Google y, si los tienes, tus anuncios, y te decimos qué cambiaríamos y qué no hace falta tocar.