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Configurador 3D · Aislamiento insuflado

Vende más aislamiento insuflado
desde tu web

El configurador calcula los metros de desván, la resistencia térmica del espesor elegido y el precio con tu tarifa, para que el cliente sepa lo que cuesta aislar su casa antes de llamarte.

Insufla el desván de una casa de 10 × 8 m

Sube el espesor y mira cómo cambian la resistencia térmica y el precio. Después pasa al tejado con cámara.

Aislamiento insuflado en el configurador 3D

Los productos y los precios de la demostración son de ejemplo. No publicamos proyectos de clientes.

El precio de un insuflado depende de lo que haya en el desván

Quien llama para aislar el desván casi siempre ha buscado antes precios en internet, y lo que ha encontrado son horquillas por metro cuadrado tan amplias que no le sirven. Te pide un número, y para darlo necesitas los metros, el material y el espesor, y saber qué hay arriba: focos empotrados, una trampilla que no cierra o aislamiento viejo que hay que sacar.

Esas preguntas las puede contestar el cliente desde casa, en tu web, mientras ve su desván en 3D. Con lo que marca, el configurador hace la cuenta con tu tarifa y con tu mínimo de obra, y le enseña también cuánto aísla lo que ha elegido.

Quien te llama después ya ha visto el precio de su desván y le encaja, y muchas veces ya ha elegido el material y el espesor. Te queda subir a ver el acceso y dar fecha a la máquina.

Lo que ve el cliente con una casa de 10 × 8 m

Es la casa con la que se abre la demostración. El configurador descuenta los muros y se queda con los 71,3 m² de desván, que son los que se insuflan. Con el espesor y la conductividad del material calcula la resistencia térmica.

En tu configurador, la conductividad sale de la ficha técnica de lo que insuflas tú, de modo que la cifra que ve el cliente corresponde a tu producto.

Planta de la casa
10 × 8 m
Superficie de desván
71,3 m²
Material y espesor
Celulosa, 25 cm
Conductividad
0,039 W/m·K
Resistencia térmica
6,4 m²·K/W

El cliente elige el espesor viendo la resistencia térmica y el precio

Mueve el espesor entre 10 y 35 cm y los dos datos cambian a la vez. Decide él cuánto aislamiento quiere pagar, sabiendo lo que aísla cada centímetro de más.

También compara materiales con el mismo espesor. Con 25 cm, la celulosa da una resistencia de 6,4 m²·K/W, la lana mineral llega a 6,8 y las perlas de EPS grafitado a 7,6, cada una con su precio. En el tuyo van los materiales que insuflas y los espesores que haces.

El desván y el tejado con cámara llevan trabajos distintos

Desván sin habitar

El cliente marca lo que necesita su desván: protectores para los focos empotrados, una trampilla nueva aislada, una pasarela para pisar, barrera de vapor o la retirada del aislamiento viejo. Cada trabajo sale como una línea aparte en el desglose.

El configurador le recuerda que no se tapan las rejillas ni la entrada de aire de los aleros, porque el desván tiene que seguir ventilado. Con celulosa, le explica además que se insufla algo más de espesor porque asienta con el tiempo.

Tejado con cámara

Pone el fondo de la cámara, entre 10 y 30 cm, y elige si los taladros se hacen desde fuera, levantando tejas, o desde dentro, por el techo, que después se tapa y se pinta. Cada forma de taladrar lleva su precio por metro cuadrado.

Antes de nada, le explica que la cámara se revisa con un endoscopio y que tiene que estar cerrada, seca y sin obstáculos. Esa revisión va en el presupuesto como partida fija.

Tu mínimo de obra se aplica solo

El precio suma el material por metro cuadrado, con una parte fija y otra por centímetro de espesor, los trabajos de esa casa y el desplazamiento con la máquina. Si el total no llega a tu mínimo de obra, se completa hasta ese mínimo, y el cliente lo ve como una línea más del desglose.

Sabes si hay focos y trampilla antes de subir al desván

La petición te llega por correo con el nombre y el teléfono del cliente y las medidas de su casa. En el mismo correo están el sitio donde se insufla, el material, el espesor y los trabajos que ha marcado, con una imagen y el precio por partidas. Antes de ir ya sabes si hay focos que proteger, si lleva trampilla nueva o si hay que sacar aislamiento viejo. Y si contestas a ese correo, la respuesta le llega directamente al cliente.

Si sube el precio de la celulosa, cambiamos tu tarifa nosotros

Nos pasas el precio nuevo, lo cargamos y tu web lo usa desde ese momento. Esa web también la hacemos nosotros, porque el configurador solo va en webs de IMPERO: a medida, con tu dominio y tu marca, y no se publica hasta que la has visto y das el visto bueno.

La preparamos para que te encuentren en Google cuando alguien de tu zona busca aislar el desván o el tejado. Por la cuota mensual nos ocupamos del alojamiento, del mantenimiento y de los cambios pequeños. Si además quieres anuncios en Google, te los llevamos nosotros y los mandamos directamente al configurador.

Preguntas frecuentes

Dinos qué insuflas y cómo lo cobras

Con tus materiales, tu mínimo de obra y los trabajos que sueles añadir (focos, trampillas, retirada), te preparamos una propuesta con presupuesto cerrado.

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