Desván sin habitar
El cliente marca lo que necesita su desván: protectores para los focos empotrados, una trampilla nueva aislada, una pasarela para pisar, barrera de vapor o la retirada del aislamiento viejo. Cada trabajo sale como una línea aparte en el desglose.
El configurador le recuerda que no se tapan las rejillas ni la entrada de aire de los aleros, porque el desván tiene que seguir ventilado. Con celulosa, le explica además que se insufla algo más de espesor porque asienta con el tiempo.