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Configurador 3D · Cocinas a medida

Vende más cocinas a medida
desde la web de tu tienda

Un configurador de cocinas con tus módulos, tus frentes y tu tarifa. El cliente monta su cocina en casa y te pide cita sabiendo lo que cuesta.

Mueve la isla de esta cocina en L

Arrastra la isla o la placa, cambia la forma de la cocina y prueba otros frentes. El precio se rehace con cada cambio.

Producto en el configurador 3D

Los productos y los precios de la demostración son de ejemplo. No publicamos proyectos de clientes.

Tu cliente llega a la tienda con su cocina ya dibujada

A una tienda de cocinas se entra con un plano hecho a mano o unas fotos de la cocina vieja, y con una pregunta: cuánto va a costar la nueva. Para contestarla, tu diseñador se sienta con el cliente, le toma medidas, dibuja una primera propuesta y saca números. A veces esa persona solo quería hacerse una idea del precio y no vuelve.

Esa primera idea se la puede hacer el cliente en casa, desde tu web. Pone los centímetros de sus paredes, elige la forma de la cocina, coloca la placa y el fregadero, prueba tus frentes y tus encimeras, y el precio sale de tu tarifa.

Quien te pide cita después ya sabe lo que cuesta la cocina que le gusta y ha decidido si le encaja. Tu diseñador recibe antes su distribución y sus acabados, así que la primera reunión parte de su plano.

El cliente arrastra la placa y el fregadero a la pared que quiere

Empieza por la forma: lineal, en L, en U, paralela o con península, y con isla si la quiere. Pone lo que mide cada pared y después coloca la placa, el fregadero y la isla arrastrándolos sobre la cocina en 3D. Los muebles se reparten alrededor en módulos de catálogo.

Luego elige los frentes, que pueden cambiar en los altos y en la isla, el tirador, la encimera y el frontal: de la misma piedra, de azulejo o con un copete. Añade la columna despensa, vitrinas o luz bajo los altos, y cada cosa que pone sube el precio en ese momento.

El suelo y el color de las paredes también se pueden cambiar, para que vea cómo queda en su casa. Esas dos cosas no entran en el presupuesto.

Le avisa si la isla no deja 90 cm de paso

Una cocina que se monta el propio cliente puede tener fallos que tu diseñador vería enseguida. El configurador se los señala mientras la monta, con las cuentas que se hacen en una tienda. Le avisa, por ejemplo, cuando hay:

  • Menos de 90 cm de paso entre la isla y los muebles: dos personas no se cruzan y el lavavajillas abierto corta el paso.
  • Menos de 40 cm de encimera libre entre la placa y el fregadero.
  • La placa a menos de 20 cm de una columna o del final del frente.
  • Más de 8 m de recorrido entre frigorífico, fregadero y placa, o tan poco que no queda encimera para preparar.
  • Un voladizo de barra de más de 35 cm en piedra, sin escuadras ocultas ni costados hasta el suelo.
  • Una campana integrada de 60 cm para una placa de 80 o de 90.

Si la encimera de piedra pasa de 3,20 m en un frente, le explica que va en dos piezas. Y al final le recuerda que las medidas buenas se toman en obra, con las paredes acabadas.

El presupuesto de la cocina sale en seis apartados

Los muebles se calculan por metro lineal y el acabado del frente los encarece o los abarata. Las columnas van por unidad, la encimera por metro cuadrado según la piedra y el grueso, y lo demás como lo cobres tú.

  • Muebles
  • Encimera y frontal
  • Electrodomésticos
  • Fregadero y grifo
  • Isla y barra
  • Montaje

El cliente ve cuánto pesa cada apartado y dónde puede recortar. Si prefiere comprar él los electrodomésticos, marca «Los pongo yo» y salen de la cuenta.

Tu programa de diseño sigue haciendo el proyecto

El proyecto definitivo lo sigues haciendo en la tienda, con tu programa y el catálogo de tu fabricante. El configurador trabaja antes, en la web, cuando el cliente todavía está decidiendo a qué tienda ir.

Al tuyo le cargamos tus módulos, tus frentes y tus precios, de una línea de muebles o de varias.

Tu diseñador tiene la distribución antes de la cita

Cuando el cliente pide cita desde el configurador, te llega un correo con su nombre, su teléfono y una imagen de la cocina. Debajo van la forma con lo que mide cada pared, dónde ha puesto la placa y el fregadero, los acabados, los electrodomésticos y el precio, apartado por apartado.

Con eso tu diseñador prepara la primera propuesta antes de que el cliente entre por la puerta, y sabe desde el principio cuánto se quiere gastar. Si contesta a ese correo, la respuesta le llega al cliente.

Cuando tu fabricante cambie la tarifa, la cambiamos nosotros

El configurador lo instalamos en webs que hacemos nosotros, así que hacemos también la de tu tienda: a medida, con tu dominio, tu marca y tus cocinas. Primero te enseñamos el diseño, y la web se publica cuando le das el visto bueno.

Después pagas una cuota mensual con el alojamiento, el mantenimiento y los cambios pequeños, y entre ellos están los de precios: nos mandas la tarifa nueva y la cargamos. Si quieres anuncios en Google, también los llevamos, y quien pulsa entra directamente al configurador.

Para empezar nos enseñas tu catálogo y cómo calculas hoy una cocina, por teléfono o por videollamada. Con eso te mandamos un presupuesto cerrado de la web y el configurador, con el plazo.

Preguntas de tiendas de cocina

Explícanos cómo trabajas con tu fabricante

Con tus líneas de muebles, los frentes que tienes en exposición y cómo calculas hoy una cocina, te mandamos un presupuesto cerrado. Nos lo puedes enseñar en una videollamada.

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Quince minutos por teléfono o videollamada. Miramos tu web, tu ficha de Google y, si los tienes, tus anuncios, y te decimos qué cambiaríamos y qué no hace falta tocar.

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